Hoy os quiero trasladar hasta el corazón de Cantabria, la Villa de Potes, cabecera comarcal del Valle de Liébana.El motivo, porque mañana comienza la XXVII Fiesta del Orujo, como cada segundo fin de semana del mes de noviembre.
Aunque la producción de orujo se remonta a la Alta Edad Media, para entender este festejo, hay que remontarse a sus orígenes en 1984.Resulta que por aquel entonces, Don Enrique de Linares da una fiesta privada en su casa, en la que encendió una alquitara para destilar las uvas de la zona.Como en toda fiesta,a medida que pasa la noche y los ánimos se suben, el anfitrión se vino arriba y sugirió realizar a partir de ese momento «la fiesta del orujo».
Esa idea caló en algunos de los allí presentes, de tal manera que al cabo de un año desde aquella noche, se inaugura la I Fiesta del Orujo en Potes.No faltaron detalles: cartel publicitario del evento, camisetas e incluso pins para los asistentes; y como protagonistas una centenaria alquitara de cobre, un gran fuego frente a la Torre del Infantado y 5000 kg de uva para destilar durante toda la noche. Todo ello acompañado por boronos ,repinaldas y embutidos ofrecidos por comerciantes del lugar. Como colofón final, un sorteo donde el premio fue una alquitara creada por ojalateros de la villa.
Eso sí, cabe señalar una gran peculiaridad, poco después del primer festejo,éste se prohibió durante algún tiempo al igual que destilar orujo en los hogares.Prohibición que queda abolida exclusivamente durante el fin de semana de la fiesta, y cuando ésta termina todo el orujo obtenido durante la noche ha debido de ser consumido y las alquitaras quedan precintadas hasta el próximo año.
Es así, como año tras año, esta fiesta se continúa celebrando y aumentando tanto la afluencia de visitantes, como su importancia a nivel nacional. Y es que, en 2012 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, otorgandola de esta manera un hueco dentro del calendario de eventos culturales en nuestro país. Una exhibición de cultura,tradiciones y gastronomía de lo que ofrece esta pequeña tierra.
Bien es cierto, que la previsión meteorológica para este fin de semana no es demasiado buena, pero..¿Qué sería Cantabria sin su lluvia tan característica?Además, aprovechando la circunstancia os propongo que para entrar en calor disfrutéis de un cocido lebaniego acompañado por un té del puerto como broche final.¡No todo va a ser orujo!Y, con un poco de suerte, todo ello con un magnífico telón de fondo como son los Picos de Europa con sus primeras nieves de la temporada…¿no os parece un plan insuperable?
Bajo estas líneas, y para finalizar, dejo el programa de actividades que comenzarán mañana día 8 de noviembre y finalizarán el domingo 10: desde pasacalles, encendido de alquitaras, degustaciones,proclamación del Orujero Mayor (Okuda San Miguel), actuaciones…y mucho más.
