El Capricho de Gaudí

El Capricho de Gaudí, se encuentra en la Villa de Comillas, en la costa oriental de la Comunidad de Cantabria a unos 48 km de Santander, la capital. Se localiza concretamente en el Barrio de Sobrellano s/n, 39520. Situado en un enclave privilegiado por la proximidad de paisajes de costa y paisajes de montaña, la villa se caracteriza por un notable valor paisajístico. Igualmente reseñable es el propio conjunto de la Villa, la cual aparte de ser conjunto histórico desde 1985 cuenta con numerosos bienes de interés cultural, como por ejemplo la fachada principal del cementerio (1983), los edificios y jardines de la Antigua Universidad Pontificada, el Palacio del Marqués de Comillas así como el propio Capricho de Gaudí, entre otros, lo cual connota la riqueza de patrimonio histórico del lugar.

El acceso al municipio de Comillas, se puede realizar por diferentes vías: por autovía (A-8), por carretera nacional (CA-131) o por transporte público, bien sea el autobús (existen líneas Santander-Comillas con una duración de 45 min, además de líneas desde el propio Aeropuerto),  o mediante transporte ferroviario (desde Santander o Torrelavega, hasta Cabezón de la Sal y desde ahí un taxi para recorrer esos 10 km que lo separan). Por lo tanto, vemos que es un municipio muy bien comunicado que nos hace que la visita al Capricho de Gaudí no sea un problema.

El edificio objeto de éste post,fue proyectado por Antonio Gaudí i Cornet en un momento en el que todavía no había adoptado un estilo arquitectónico definitivo dentro del modernismo. Por lo tanto, se trata de una obra importante para el devenir en su carrera como arquitecto, y esencial para el estudio de la trayectoria de conjunto de su obra, así como definitoria para el estudio del estilo de su primera época.

El Capricho visto desde la cueva del jardín
Fuente: Elaboración propia

Se trata de un edificio peculiar, tanto por la forma como por la cantidad de ornamentos que posee. El exterior del mismo, se caracteriza por la utilización de la piedra en su parte baja: ladrillo visto adornado con franjas de cerámica variada que representan girasoles y hojas, así como una contraposición de superficies curvas frente a rectas.

Se diseña como una casa vanguardista, una innovación en la época. Dicha edificación dispone de 3 plantas: La planta baja es alargada, con su exterior de piedra, donde en su origen se disponía el garaje, la lavandería, los aposentos del servicio y la cochera y donde actualmente encontramos una tienda de artículos y souvenirs gaudinistas. La segunda planta es donde se disponen las habitaciones, todas ellas comunicadas por un pasillo interior que a su vez da salida al invernadero. Y por última, la tercera planta es una zona abuhardillada, interconectadas a través de una escalera de caracol a final del pasillo, así como otras dos más pequeñas a un lado y al interior de la torre.

Simetría del techo abuhardillado
Fuente: elaboración propia

Ésta última, se establece como elemento definitorio, la torre-minarete, ya que se convierte en un primer precedente que aparecerá en futuras construcciones como los Pabellones del Park Güel.

La obra en sí, combina y adapta conceptos hispano-árabes como es la utilización de azulejos por toda su fachada combinado con  ladrillo visto o la torre entera revestida con el repetido adorno de cerámica de la flor de girasol.

Azulejo de girasol
Fuente: elaboración propia

Además. También se caracteriza por motivos neogóticos, y una profunda utilización del hierro (destacan aquí los balcones, los cuales miran para dentro) en las decoraciones en busca de una ornamentación completamente nueva.

El Capricho, posee a su vez unos jardines diseñados por el mismo arquitecto, donde se incluye una pequeña cueva desde la cual se puede apreciar el edificio en todo su esplendor.

El Capricho de Gaudí está dentro de una figura de protección catalogada como Monumento Histórico desde el 24 de Julio de 1969, y BIC (Bien de Interés Cultural), desde 10 de Julio de 1997. Se trata ésta última de una figura de protección jurídica del patrimonio histórico español, tanto mueble como inmueble regulada por la Ley 16/1985, de 25 de Junio, del Patrimonio Histórico Español.

Y, en su patio, Antonio perpetuo, contemplando su obra, capricho y orgullo de su carrera arquitectónica.

Antonio Gaudí, contemplando su obra
Fuente : elaboración propia

La fiesta del Orujo

Hoy os quiero trasladar hasta el corazón de Cantabria, la Villa de Potes, cabecera comarcal del Valle de Liébana.El motivo, porque mañana comienza la XXVII Fiesta del Orujo, como cada segundo fin de semana del mes de noviembre.

Aunque la producción de orujo se remonta a la Alta Edad Media, para entender este festejo, hay que remontarse a sus orígenes en 1984.Resulta que por aquel entonces, Don Enrique de Linares da una fiesta privada en su casa, en la que encendió una alquitara para destilar las uvas de la zona.Como en toda fiesta,a medida que pasa la noche y los ánimos se suben, el anfitrión se vino arriba y sugirió realizar a partir de ese momento «la fiesta del orujo».

Esa idea caló en algunos de los allí presentes, de tal manera que al cabo de un año desde aquella noche, se inaugura la I Fiesta del Orujo en Potes.No faltaron detalles: cartel publicitario del evento, camisetas e incluso pins para los asistentes; y como protagonistas una centenaria alquitara de cobre, un gran fuego frente a la Torre del Infantado y 5000 kg de uva para destilar durante toda la noche. Todo ello acompañado por boronos ,repinaldas y embutidos ofrecidos por comerciantes del lugar. Como colofón final, un sorteo donde el premio fue una alquitara creada por ojalateros de la villa.

Eso sí, cabe señalar una gran peculiaridad, poco después del primer festejo,éste se prohibió durante algún tiempo al igual que destilar orujo en los hogares.Prohibición que queda abolida exclusivamente durante el fin de semana de la fiesta, y cuando ésta termina todo el orujo obtenido durante la noche ha debido de ser consumido y las alquitaras quedan precintadas hasta el próximo año.

Es así, como año tras año, esta fiesta se continúa celebrando y aumentando tanto la afluencia de visitantes, como su importancia a nivel nacional. Y es que, en 2012 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, otorgandola de esta manera un hueco dentro del calendario de eventos culturales en nuestro país. Una exhibición de cultura,tradiciones y gastronomía de lo que ofrece esta pequeña tierra.

Bien es cierto, que la previsión meteorológica para este fin de semana no es demasiado buena, pero..¿Qué sería Cantabria sin su lluvia tan característica?Además, aprovechando la circunstancia os propongo que para entrar en calor disfrutéis de un cocido lebaniego acompañado por un té del puerto como broche final.¡No todo va a ser orujo!Y, con un poco de suerte, todo ello con un magnífico telón de fondo como son los Picos de Europa con sus primeras nieves de la temporada…¿no os parece un plan insuperable?

Bajo estas líneas, y para finalizar, dejo el programa de actividades que comenzarán mañana día 8 de noviembre y finalizarán el domingo 10: desde pasacalles, encendido de alquitaras, degustaciones,proclamación del Orujero Mayor (Okuda San Miguel), actuaciones…y mucho más.

Programa de actividades

La grúa de Piedra

En la presente publicación nos trasladamos a la capital cántabra, donde se encuentra un elemento patrimonial que se ha convertido en uno de los iconos de la ciudad, la Grúa de Piedra.

Grúa de Piedra
Fuente: elaboración propia

Ubicada en el Muelle de la Monja o muelle de Maura, cuenta con unas vistas privilegiadas de la bahía de Santander y su entorno; postulandose asi como vigía del transporte comercial marítimo desde finales del S.XIX.

Panorámica de lala Bahia de Santader.
Al margen derecho la Grúa y a sus espaldas, el Centro Botín.
Fuente:elaboración propia

Su origen se remonta a 1896, cuando fue encargada a los arquitectos Sheldon y Gerdtzen,aunque no se inauguró hasta el 17 de Mayo de 1900.Su único fin,dar un mejor servicio a los buques que llegaban a puerto.Y es que hasta ese momento, la descarga de bultos se veía limitada por un exceso de peso imposible de solventar hasta el momento. Se trata por tanto,de un elemento de importancia introducido en el plan de mejoras de la Costa Norte de la Bahía de Santander de la época, que supuso un desembolso de 74.820 ptas.

La grúa en cuestión, mide unos 14m de altura, pesa más de 30 toneladas y el cable del gancho mide un total de 23m desde su polea.Como materiales principales en su construcción son,la piedra perteneciente a los antiguos muelles con lo que se hizo la base, y el acero para su estructura.

Con el paso del tiempo, su uso fue decayendo hasta comienzos de los años 90 del siglo pasado, donde toca su fin a consecuencia de la absorción de las actividades comerciales por parte del Puerto de Raos.

Pero en los tiempos que corren, ni la ubicación de la grúa se ve exenta de la polémica.Y es que, como dije al comienzo de este post, sus vistas son envidiables.Quizás fue éste uno de los motivos por los cuales, quiso ser desplazada unos metros para dejar su sitio al Centro Botín que hace pocos años se instauró en la ciudad; pero los santanderinos somos muy nuestros y amamos nuestra tierra y nuestras tradiciones, por lo que finalmente la presión social mantuvo a la grúa en su lugar original.

No obstante, en el 2016, desapareció casi durante año y medio de la ciudad para su rehabilitación, ya que el desprendimiento de sus contrapesos, afectó a su estructura.Dicha labor se realizó bajo el mando del arquitecto Franciso Rebollo Calvo, y tuvo un coste de 151.494’92€.

Gracias a ello, actualmente la grúa se mantiene donde debe estar, en su muelle de origen recordando a la ciudad y a los turistas que la visitan, su pasado industrial y ofreciendo de forma simultánea, un paseo por la avenida marítima dificil de superar…porque no todas las bahias son calificadas como «una de lasla bahías más bonitas del mundo».

Bosque de Secuoias

Secoias
Fuente: Elaboración propia

Personalmente, diría que Cantabria es esa «pequeña gran desconocida», ya que cuenta con lugares excepcionales y únicos a nivel nacional, como es el bosque de secuoias del que voy a hablar a continuación.
Y es que, no hace falta cruzar el gran charcho para poder contemplar a esos árboles que son tan altos, que te hacen echar la cabeza para atrás para poder ver el fin de su copa.Solo basta con adentrarse en tierras cántabras cogiendo la Autovía del Cantábrico (A-8) en dirección Cabezón de la Sal (donde cogemos la salida 259) y a continuación, a escasos kilómetros del núcleo y siguiendo la CA-135 que nos dirige a Comillas, encontramos a margen izquierdo de la carretera el acceso a dicho bosque.
El vehículo podremos dejarlo a la misma entrada donde existe un pequeño parking; y en el caso que éste estuviera lleno, si seguimos la carretera unos 500m más arriba encontramos otro parking de mayores dimensiones comunicado por una vía peatonal con el anterior, y consecuentemente, con la entrada al bosque.

El camino hacia los adentros de la arboleda, se inicia con una pasarela de madera de unos 500m de longitud y 1.5m de ancho. El fin de la misma, no es únicamente salvar el desnivel del terreno o evitar problemas de erosión y compactación del suelo, si no dar la posiblidad de disfrutar de este espectáculo arbóreo a personas de movilidad reducida.

Pasarela de madera a través de la cual se accede al bosque
Fuente: Elaboración propia

Así, una vez finalizada la pasarela, el víaandante podrá recorrer y disfrutar de las 2.5Ha de bosque a través de sus marcados senderos.
Bien es cierto, que los bosques de secuoias que tenemos en mente, son imágenes que muestran ejemplares enormes tanto en su altura como grosor; y es que estamos condicionados por los inviduos de la costa oeste de EE.UU que hemos visto en la televisión o en internet, donde se trata de una especie bastante común y longeva.
Aquí, sin embargo, los ejemplares no han alcanzado esas dimensiones, ya que no hace ni siquiera un siglo que fueron plantadas. Fue durante la década de los ’40 del siglo pasado, cuando se intentó dar una solución a la elevada demanda de madera que sufrió Cantabria con los astilleros, las ferrerías y la Real Fábrica de Artillería de la Cavada durante los S.XVII- XVII, y posteriormente, en el S.XIX con el desarrollo de la industria, la minería, el ferrocarril, las desamortizaciones y la necesidad de crear pastos para el ganado. Por todo ello, se decidió crear en 1942 el consorcio del Monte Corona con el Patrimonio; y durante tres décadas se introdujeron nuevas especies de rápido crecimiento para frenar la escasez de madera. Ejemplares de pino y eucalipto se plantaron junto a las secuoias que hoy permanecen como vestigio de aquella política forestal que, como suele suceder, finalmente quedó en el olvido.

Bosque de secuoias
Fuente: Elaboración propia

Como resultado, el bosque actual. Un bosque donde conviven 848 ejemplares de secuoias ( Secuoia sempervineris o sequoia roja), con una altura media de unos 36m y un tronco en su base que cuenta con 1,6m de diámetro.
Se trata de un árbol que no es propio de esta tierra, si no de una especie inhabitual en Cantabria, pero que con el paso del tiempo ha conseguido convivir en armonía con el resto de especies y que ha creado un espacio singular, motivo por el cual se decidió proteger mediante el decreto 41/2003, otorgandole así la declaración de Monumento Natural y pasando a ser parte de nuestro patrimonio.
Gracias a ello, tenemos la posibilidad de disfrutar de este pequeño y especial rinconcito en Cantabria y os invito, a todos aquellos que me estaís leyendo y aún no os habeís acercado, a visitar y disfrutar de este bosquecito tan peculiar.

Disfrutando del paisaje
Fuente: Elaboración propia

Braña de los Tejos

Hoy viajamos hasta Liebana para conocer este singular bosque de tejos conocido como Braña de los Tejos.

Desde la Localidad de Cicera, perteneciente al municipio de Peña rubia, comenzamos la ruta. Se trata de un recorrido de unos 8 kilometros y un desnivel de 800 metros. Esta señalizado como PR con las marcas blancas y amarillas características.

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/cicera-brana-los-tejos-cicera-17272601

Primero recorreremos un pequeño sendero siguiendo el arroyo Riega Cicera, este nos llevará hasta una pista, que tomaremos hacia la derecha. Esto nos llevara hasta una pequeña pradera con un refugio. Es pequeño, para unas cuatro personas, pero cuenta con chimenea.

A partir de aquí, dejando el refugio atrás, nos adentramos en un bosque de Hayas por una senda medianamente indicada, aunque es fácil perderse. El camino continua subiendo y siempre hacia la izquierda de la ladera.
Si hemos seguido el camino, antes de salir del bosque encontraremos un segundo refugio.

Es un refugio pequeño, para unas 4 personas, también tiene chimenea.

Cuando salimos del bosque encontraremos una pista, que tenemos que seguir hacia la derecha. En unos pocos metros veremos la braña, esta rodeada por una valla de madera, para impedir a los animales entrar en ella.

Una vez allí y si hemos decidido quedarnos a dormir, podremos disfrutar de uno de lo amaneceres mas bonitos de Cantabria.

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